Portal de noticias de España y el mundo, tendencias y temas de interés actualizados

Los daños en maquinaria industrial pueden detener una empresa en pocas horas. Cuando una máquina deja de funcionar, no solo hay que pagar la reparación. También se pierde producción, ventas y clientes. Por eso es importante saber cómo se calcula la indemnización y qué pasos seguir para no perder dinero.
Muchas empresas cometen el mismo error. Se centran solo en el coste de la pieza rota. Sin embargo, el impacto suele ser mucho mayor. Entender todo lo que se puede reclamar marca la diferencia entre recuperar lo justo o asumir pérdidas.
Avería de maquinaria y valoración de daños
No todas las averías son iguales. Algunas se deben al desgaste natural, otras a defectos de fabricación y oUna avería de maquinaria puede tener muchas causas. A veces es desgaste. Otras veces es un fallo eléctrico. También puede deberse a un error de instalación o a un defecto de fábrica.
Lo primero es aclarar qué ha pasado. Para ello se analiza:
- Qué parte falló.
- Cuándo ocurrió.
- Cómo estaba funcionando antes.
- Si había revisiones al día.
- Si alguien manipuló el equipo.
Este paso es clave. Si no se sabe la causa, es difícil reclamar correctamente. Además, si hay varias empresas implicadas, como proveedor o aseguradora, es aún más importante tener una opinión técnica clara y fácil de entender.
Perito de seguros y cálculo económico
El papel del perito de seguros es fundamental cuando existe póliza activa. No obstante, el cálculo de la indemnización no siempre coincide con las expectativas de la empresa afectada.
Para valorar correctamente los daños en maquinaria industrial se tienen en cuenta:
Costes directos
- Reparación o sustitución de piezas.
- Mano de obra especializada.
- Transporte y desmontaje.
- Reinstalación y puesta en marcha.
Costes indirectos
- Pérdida de beneficios.
- Penalizaciones por incumplimiento de contratos.
- Horas improductivas.
- Daño reputacional.
Muchas empresas solo reclaman el coste visible. Sin embargo, la pérdida de beneficios puede superar ampliamente el valor material del equipo. Por eso, lo más prudente es apoyarse en un informe técnico independiente que cuantifique cada partida con criterios objetivos.
Si quieres evitar errores en la reclamación, lo más recomendable es consultar con un especialista en peritaje industrial y valoración de daños antes de aceptar cualquier oferta de la aseguradora.
Pérdida de beneficios y responsabilidad civil industrial
Cuando una máquina crítica se detiene, la facturación también se detiene. En sectores como energía, alimentación o automoción, una parada puede generar miles de euros por hora.
La pérdida de beneficios se calcula analizando:
- Producción media diaria.
- Margen de beneficio habitual.
- Duración estimada de la paralización.
- Costes fijos que siguen activos.
Además, si el origen del daño se debe a un tercero, puede existir responsabilidad civil industrial. En ese caso, la reclamación no se limita al seguro propio, sino que puede dirigirse contra fabricantes, instaladores o empresas de mantenimiento.
Informe técnico industrial como prueba clave
En caso de desacuerdo, el informe técnico industrial se convierte en prueba esencial ante tribunales. Debe ser claro, estructurado y comprensible para perfiles no técnicos.
Un buen dictamen pericial incluye:
- Descripción detallada del equipo.
- Cronología de los hechos.
- Análisis de la causa.
- Valoración económica fundamentada.
- Conclusiones técnicas.
Este documento puede utilizarse tanto en negociaciones amistosas como en procedimientos judiciales. También resulta útil en arbitrajes o reclamaciones extrajudiciales.
Si el conflicto escala, contar con un profesional especializado en informes judiciales y peritaciones de parte puede marcar la diferencia en el resultado del proceso.
Errores frecuentes al reclamar daños en maquinaria industrial
Muchas reclamaciones fracasan por pequeños fallos que podrían evitarse. Entre los más habituales se encuentran:
No documentar el siniestro
Fotografías, registros de mantenimiento y partes de incidencia son fundamentales.
Reparar sin peritación previa
Al modificar la máquina antes del análisis técnico se puede perder información relevante.
Aceptar la primera oferta
Las aseguradoras suelen realizar valoraciones iniciales conservadoras.
No cuantificar la pérdida de beneficios
Es uno de los conceptos más olvidados y, a la vez, más importantes.
Actuar con rapidez, pero con criterio técnico, evita pérdidas económicas adicionales.
Litigios técnicos y defensa empresarial
Cuando existe desacuerdo sobre la causa de la avería o sobre el importe de la indemnización, el conflicto puede terminar en vía judicial. En ese contexto, la prueba pericial es determinante.
Los litigios más comunes relacionados con maquinaria industrial incluyen:
- Incumplimiento de especificaciones técnicas.
- Defectos de fabricación.
- Instalaciones incorrectas.
- Sobreexplotación de equipos.
- Competencia desleal o fraude interno.
En estos casos, disponer de un análisis técnico independiente aporta solidez a la posición empresarial. Si la situación se complica, puede ser conveniente solicitar un informe pericial judicial que respalde la reclamación con base técnica y económica sólida.
Cómo prevenir futuros siniestros
Más allá de la indemnización, cada avería es una oportunidad para mejorar procesos. Algunas medidas preventivas incluyen:
- Auditorías técnicas periódicas.
- Revisión de contratos de mantenimiento.
- Actualización de pólizas de seguro.
- Evaluación de riesgos industriales.
Además, una correcta identificación y tasación de activos facilita futuras reclamaciones y mejora la cobertura aseguradora.



