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La reclamación de cantidad es el procedimiento legal que permite exigir el pago de una deuda cuando alguien no cumple con su obligación. Puede tratarse de una factura impagada, un préstamo entre particulares o un servicio que nunca se abonó. Aunque muchas personas intentan resolverlo por su cuenta, conocer los pasos adecuados marca la diferencia entre cobrar o perder el dinero.
Reclamación de cantidad, ¿cuándo puedes iniciarla?
No todas las deudas se reclaman del mismo modo. Para iniciar una reclamación de cantidad deben existir tres elementos básicos:
- Una deuda cierta.
- Una cantidad determinada.
- Un pago vencido y exigible.
Es decir, el importe debe estar claro y el plazo ya debe haber terminado. Además, conviene contar con pruebas como contratos, presupuestos aceptados, facturas o mensajes donde se reconozca la deuda. Si el impago afecta a tu economía personal o a tu empresa, lo más prudente es que un abogado civil revise la documentación antes de dar el siguiente paso.
Qué hacer antes de demandar
Cuando existe un impago factura, muchas personas se lanzan directamente a denunciar. Sin embargo, lo recomendable es seguir una estrategia ordenada.
1. Reclamación amistosa
Primero, conviene enviar un recordatorio formal. Puede ser por correo certificado o burofax. Este paso deja constancia de que intentaste resolver el conflicto sin acudir al juzgado.
2. Negociación
En ocasiones, el deudor atraviesa dificultades temporales. Pactar un fraccionamiento puede facilitar el cobro sin iniciar un procedimiento judicial largo.
3. Requerimiento formal
Si no hay respuesta, el siguiente paso es un requerimiento legal firmado por abogado. Este documento suele generar mayor presión y demuestra que el asunto va en serio.
Procedimiento monitorio, la vía más rápida
El procedimiento monitorio es una de las herramientas más eficaces en una reclamación de cantidad. Está pensado para deudas dinerarias que puedan acreditarse con documentos.
Sus ventajas principales son claras:
- Es más ágil que un juicio ordinario
- No requiere vista si el deudor no se opone
- Permite obtener un título ejecutivo rápidamente
Si el deudor no paga ni se opone, el juzgado dicta una resolución que permite embargar bienes. Por eso, es una opción muy utilizada en casos de impago factura entre empresas y particulares. Sin embargo, si el deudor presenta oposición, el proceso continúa como juicio verbal u ordinario, dependiendo de la cuantía.
Plazo para reclamar deuda en España
Un error frecuente es dejar pasar el tiempo, el plazo para reclamar deuda depende del tipo de obligación.
Por regla general:
- Las acciones personales prescriben a los cinco años
- Las deudas derivadas de responsabilidad extracontractual suelen prescribir al año
- Algunas obligaciones mercantiles tienen plazos específicos
Si el plazo vence, se pierde el derecho a reclamar judicialmente. Por eso es clave actuar con rapidez y no confiar en promesas de pago indefinidas.
Demanda por impago, ¿qué ocurre después?
Cuando la vía amistosa falla, se presenta una demanda por impago. A partir de ese momento, el juzgado notifica al deudor y se inicia el procedimiento.
Si el juez estima la reclamación, se dicta sentencia favorable. Pero obtener una sentencia no siempre significa cobrar de inmediato. En algunos casos es necesario iniciar la fase de ejecución.
Ejecución y embargo
Si el deudor sigue sin pagar, se puede solicitar:
- Embargo de cuentas bancarias.
- Embargo de nómina..
- Embargo de bienes inmuebles o vehículos
Aquí es donde la estrategia legal cobra mayor importancia, un error en esta fase puede retrasar el cobro durante meses. Para evitar fallos en la fase de ejecución, es recomendable apoyarse en un equipo con experiencia en procesos civiles y mercantiles.
Intereses de demora y costas judiciales
Muchos desconocen que en una reclamación de cantidad no solo se exige el importe principal. También pueden reclamarse:
- Intereses de demora.
- Gastos judiciales.
- Costas procesales.
Esto significa que el deudor podría terminar pagando una cantidad superior a la inicial. Incluir correctamente estos conceptos desde el inicio es fundamental para no perder dinero.
Reclamaciones entre empresas y autónomos
En el ámbito mercantil, los impagos afectan directamente a la liquidez. Una deuda acumulada puede poner en riesgo la estabilidad de una pyme.
Por eso, además del procedimiento monitorio, existen otras vías como:
- Negociaciones extrajudiciales estructuradas.
- Revisión de contratos mercantiles.
- Estrategias preventivas para reducir morosidad.
Cuándo conviene acudir a un abogado
Muchas personas intentan gestionar la reclamación de cantidad por su cuenta para ahorrar costes. Sin embargo, un planteamiento incorrecto puede provocar:
- Archivo del procedimiento.
- Pérdida de plazos.
- Dificultad para ejecutar la sentencia.
Además, un abogado puede evaluar la solvencia del deudor antes de iniciar el proceso. No siempre merece la pena demandar si no existen bienes embargables. Si quieres saber si tu reclamación es viable y cuál es la estrategia más eficaz, puedes solicitar asesoramiento legal.
Cómo prevenir futuros impagos
La mejor reclamación es la que no llega a producirse. Para reducir riesgos:
- Firma siempre contratos por escrito.
- Incluye plazos claros de pago.
- Establece penalizaciones por demora.
- Conserva todas las comunicaciones.
En empresas, revisar periódicamente los contratos con apoyo legal permite detectar puntos débiles. En particulares, formalizar acuerdos evita conflictos posteriores.



